Tres Premios Nobel, tres
Premio Nobel de Economía 1998
El tan conocido Índice de Desarrollo Humano (IDH) se basa en las ideas y conceptos teóricos de Amartya Sen. La principal contribución del economista bengalí ha sido una nueva perspectiva de la pobreza, al concebirla como una limitación de las libertades individuales. Así, no sólo es “pobre” quien carece de dinero; lo es también quien vive en situaciones de represión, quien ve limitadas sus opciones de decidir acerca de su propia vida y la de sus seres cercanos. Es pobre quien no es libre.
Actualmente, el desarrollo humano -y su reflejo: el combate a la pobreza- es visto como un proceso de ampliación de las libertades: civiles, económicas, de salud, de educación.
Irónicamente, Sen es también uno de los principales críticos del IDH; es consciente de sus limitaciones. Pero al mismo tiempo, esta idea de “desarrollo como libertad” ha sido un gran paso para encontrar soluciones más creativas y a la vez concretas.
Daniel Kahneman: Cuando la Psicología encontró a la Economía.Premio Nobel de Economía 2002
Es solo recientemente, cuando por circunstancias laborales abordo temas económicos, que me he percatado del tremendo paralelismo entre la psicología y la economía como disciplinas científicas. Básicamente, los seres humanos actuamos regidos por incentivos. Como seres económicos, constantemente buscamos lo que pensamos nos beneficia más, al menor costo posible. ¿Qué tienen en común la mujer que sigue viviendo con su pareja, a pesar de recibir abusos físicos y emocionales, y un capitalista que decide invertir todo su dinero en una empresa de alto riesgo? Los dos quizá no actúen de manera "racional" para un observador externo, pero sí para ellos mismos.
Daniel Kahneman, psicólogo, elaboró la llamada “Teoría de las Perspectivas”. A contracorriente de algunas escuelas de pensamiento económico postuló que, en situaciones de incertidumbre 1) nuestras decisiones no se basan únicamente en nuestra conveniencia y racionalidad, pero 2) lo anterior no significa que nuestras decisiones sean completamente azarosas. Los componentes irracionales obedecen también a ciertas reglas, y podrían ser sistematizados.
Lo más importante: Kahneman encontró evidencia que apoya estas ideas en el laboratorio. Observó que las personas creemos aplicar la razón al mismo tiempo que hacemos “acomodos mentales”, engañándonos a nosotros mismos para disminuir la incertidumbre de la situación. Sus experimentos sugieren también que tomamos decisiones dependiendo de cómo se nos plantee un problema. De aquí la importancia de reformular o “refrasear” una situación difícil antes de tomar una decisión al respecto.
El comité del premio Nobel estableció que otorgó el premio al psicólogo “por haber integrado la visión de la investigación psicológica a la ciencia económica, especialmente en lo que concierne al juicio y toma de decisiones en situaciones de incertidumbre”. Es claro que la importancia de los hallazgos de Kahneman va más allá de la economía y la psicología, y que pueden aplicarse a todas aquellas áreas donde la toma de decisiones es esencial.
Muhammad Yunus: El crédito como derecho humano.Premio Nobel de la Paz, 2006
En su discurso de aceptación del premio, Yunus establece sin ambages: La pobreza es una amenaza para la paz. Originario de Bangladesh y profesor de economía, explica en el mismo discurso el dilema que le representó tener un doctorado y vivir en uno de los países más pobres del planeta:
“Yo me impliqué en el problema de la pobreza no como político ni como investigador, sino porque era algo que estaba a mi alrededor, por todas partes, y de lo que no podía apartar la vista sin más. En 1974, me di cuenta de lo difícil que resultaba enseñar elegantes teorías económicas en las aulas universitarias en el contexto de la terrible hambruna que estaba padeciendo Bangladesh en aquel momento. De pronto, sentí la vacuidad de aquellas teorías ante semejante situación de hambre y pobreza.”
Yunus inició su aventura con un acto aparentemente nimio: Le prestó 27 dólares a un grupo de 42 personas de su aldea, las cuales necesitaban el dinero para liberarse de un prestamista. Para su asombro, al seguir con este esquema -prestar dinero a personas analfabetas, sin ninguna “garantía” o aval- encontró que el reembolso de estos préstamos funcionaba mucho mejor que los préstamos en situaciones más ortodoxas. Es decir, que las personas de escasos o prácticamente nulos recursos económicos eran más puntuales y confiables para reembolsar sus préstamos, aún en medio de la dramática situación que vivía su país.
La palabra “crédito” tiene el mismo origen que la palabra “creer”. En un mundo donde los servicios financieros tradicionales excluían sistemáticamente a los “pobres”, por ser “poco confiables” o “insolventes”, Yunus entendió que esto era un acto de profunda discriminación. Fundó el Banco Grameen, desarrolló el concepto de “microcréditos” y revolucionó el mundo de las finanzas, dotándolas de un enfoque eminentemente social y solidario.





